11 de noviembre de 2008

Sueño Nº 7

Antes de llegar a la Iglesia, un pájaro sobrevuela nuestro auto. Alguien preguntó si es grande y yo he dicho que no, pero no es cierto. El pájaro se detiene sobre la cancela de entrada de la Iglesia y nos mira. Es un buitre, les digo, y es grande. Sobre la cancela hay un hueco elíptico amplio como la anchura de la cancela, y allí se acomoda el buitre. Entonces su plumaje empieza a expandirse, como si se inflara, hasta cubrir toda la elipse. En el centro del plumaje ha quedado su cabeza, como si estuviera iluminada. Sus ojos, que brillan cada vez más, me miran fijamente desde lo alto. Sé que no nos atacará, pero sus ojos son brutales y alguien pregunta por qué me está mirando de esa manera. Luego, la cabeza del pájaro se convierte en la de un hombre, un hombre muy pálido y totalmente calvo; tampoco tiene cejas ni pestañas, pero mantiene la misma luz sobrenatural en los ojos. Es un demonio, todos lo sabemos, pero nadie lo pronunciará. Cuando baja de la cancela, el hombre que fue buitre camina unos pasos a nuestro lado y ahora se está alejando. El plumaje ha desaparecido y ha quedado un cuerpo delgado hasta la enfermedad. La fragilidad de ese demonio nos causa gracia, esa blancura, sus huesos... Un demonio así no puede infundir miedo, lo sé, por eso me acerco a él, para humillarlo. Lo pateo por detrás y el demonio salta por el golpe, pero no cae. Luego se vuelve hacia mí, hunde sus ojos en los míos, empieza a acercarse. Entonces lo entiendo: no hay nadie conmigo; estoy solo y acabo de patear a un demonio.






Imagen: El buitre carnívoro de Francisco de Goya (detalle)

20 comentarios:

Mixha dijo...

Este pájaro me recuerdo a esos personajes mitología japonesa como el tengu, ese pájaro que tiene algo de ser y demonio. La forma que recreas este relato es muy interesante parece una introducción sobre algo específico donde nos vas introduciendo hasta el final que no esperaba. Me gustó , un beso

Inga Luv dijo...

Nunca se me ha dado bien psicoanalizar los sueños, ni los propios ni los ajenos, pero cuánta angustia parece desprender el tuyo, aunque al final te hagas con una victoria y apenas se intuya temor.
Interesantes noches las tuyas, al menos productivas.
Un saludo.

moderato_Dos_josef dijo...

Pues la acabas de cagar Diego! Yo que tú salía echando leches del lugar, no te vayan a convertir en cabrito cornudo. A veces los sueños sueños son, espero que este no pase de ahí...Saludos!

Tristancio dijo...

Tienes el don de soñar relatos... tremendos breves relatos.

Abrazo.-

Arcángel Mirón dijo...

Y encima, no está en la naturaleza de los demonios, por muy pájaros que sean, la benevolencia.

Yurena Guillén dijo...

Desde siempre se ha entendido que el demonio, Satanás, Lucifer o como queramos llamarlo es capaz de adoptar diferentes apariencias, tanto humanas como animales. Tendrías que escuchar los sueños de mi madre sobre satanás... Sueña con él continuamente y tiene formas dispares.

Comienzas el relato con todo detalle y finaliza de ese modo tan inesperado y abierto. Y me ha gustado especialmente ese final.. Es ahí donde entra en juego mi imaginación. Supongo que la única manera de enfrentar a los demonios, es atacándolos cara a cara.

Abrazos

Hache dijo...

Un gran sueño sin duda. Te atrapa desde la primera a la última palabra. ¿El contenido? Curioso. No me gustan los demonios ... no me los creo. El tuyo es creible. Eso está bien.

PAOLA dijo...

Diego: he llegadoa quí de casualidad y aquí me quedo, te felicito aunque lei poco, como los niños queria abarcar todo ya, volveré con más tiempo, entretanto te invito a mi laberinto, para que opines. Me interesa saber qué te parece.
Un abrazo

* SINE DIE * dijo...

Los demonios (de verdad) siempre se patean en soledad.. Es curioso, a mí me gustan los buitres, me caen bien, por muy carroñera que sea su naturaleza..

Me encantaría poder ver tus sueños..a color y por una cerradura, Diego... :)

Besotes

Malvada Bruja del Norte dijo...

Más que sueño es una pesadilla...Creo que ya te lo he dicho más de una vez, pero yo insisto como buena Capricornio a testaruda no me gana nadie: ¿Por qué no reúnes todos tus sueños para hacer algo más grande, tipo novela gótica?
Te prometo que tus sueños son una mina de oro :-))

Perséfone dijo...

Si cuando los pájaros me dan mala espina...

Aunque debe ser buen señal eso de patear a los demonios ¿no?

Un abrazo.

Miss Morpheus dijo...

A pesar de haber más personas, es algo entre el protagonista y el animal-hombre. Él lo sabe, todos lo saben... Primero niega que sea grande y al momento dice lo contrario; lo ve como un animal carroñero y después como la imagen del mal.
No le teme en ningún momento porque le ve vulnerable, alguien sobre quien volcar odio y frustración. Hasta que se da cuenta de que está solo...

Y las características físicas de ese demonio son muy significativas...

Un abrazo.

Vanidoso dijo...

Viene de aves el asunto...

Ayer, polémicos poemas/cuentos (todos contentos) de cuervos, ahora buitres que mutan en calvos convalecientes.

Yo le he propinado unas cuantas patadas en el trasero, a los demonios que osaron revolotear sobre mi cabeza, y nunca hubo nadie a mi lado...

Generosos, han perdonado mi insolencia, y me han dado alas para recorrer los infiernos que ellos habitan, sin dejarme apoyar un solo dedo, en el fuego que les otorga, su decrépita vida eterna.

Saludos, y como siempre, muy bueno lo tuyo.

Liberto Brau dijo...

Excelente escritura, y no menos sugestivos los contenidos… Fue una agradable sorpresa encontrarte… Ojalá tengas curiosidad por el mío que recién comencé hace una semana a publicar una novela por capítulos, “Amanece púrpura”; una novela en proceso, de la que ya he editado una parte del segundo capítulo. Iré escribiendo los siguientes siempre que haya lectores “suficientes” y “paguen” su lectura con el impuesto revolucionario de sus comentarios… Bueno, hasta otra, en tu casa o la mía… Un saludo cómplice. Volveré.

Diego dijo...

Mixha: no conocía al tengu, gracias por presentármelo, he buscado ya sobre ese demonio. Un abrazo.

Inga: una victoria aparente nada más, y temor, mucho. Oníricamente, es cierto que mis noches suelen ser productivas. Un abrazo.

Moderato: ya lo creo. Me parece que ese demonio adoptó esa forma frágil para que cayera en la trampa de golpearlo. Un abrazo.

Tristancio: sólo algunos pueden convertirse en relatos; aunque los escribo todos (todos los que recuerdo), la mayoría de ellos quedan allí como sueños y no como relatos. Un abrazo.

Gilda: no, y te aseguro que intuí su maldad. Un abrazo.

Yurena: sería estupendo escuchar esos sueños de tu madre. Recomiéndale que los escriba. Un abrazo.

Hache: hay personas que no creen en un dios, pero sí en presencias divinas; también hay gente que sin creer en un demonio particular, cree en presencias demoníacas. Siempre me pareció curiosa esa percepción. Un abrazo.

Paola: bienvenida. Te visitaré, claro que sí. ¡De Pinamar nada menos! ¡Cuántos recuerdos tengo de esas playas hermosas! Un abrazo.

Sine: los buitres son unos campeones de la supervivencia. Su sistema inmunológico es portentoso. Un abrazo.

Bruja: pensaré lo de la novela gótica, pero ¿no está pasada de moda? Un abrazo.

Perséfone: patearlos desde atrás sólo puede ser señal de cobardía. Creo. Un abrazo.

Miss: "alguien sobre quien volcar odio y frustración"... Pensaré en eso. Un abrazo.

Vanidoso: excelentes palabras: "...en el fuego que les otorga su decrépita vida eterna." Genial. Es preciso enfrentarse a los demonios, hacer como dice esa canción ("Juguetes perdidos") que vos seguramente conocés: "vas a robarle el gorro al diablo así, adorándolo como quiere él, engañándolo". Que bueno volver a leerte. Un abrazo.

Liberto: bienvenido. Prometo visitar "Amanece púrpura". Un abrazo.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Eres un profeta que anuncia el fin de los tiempos. Nos reímos del planeta y de sus seres y pronto se librarán de nosotros. Una interpretación como otra cualquiera, oye, uno hace lo que puede.
Un saludo y decir que mi libro ya está disponible en casadellibro.com
por si acaso alguien...

Inga Luv dijo...

Bueno, ya vale... ¿para cuándo un sueñecito más? ;)

FER dijo...

Pues, dentro de lo terrible de la situación, el relato me ha hecho gracia en su patetismo.

Un abrazo

Bolero dijo...

Es un sueño repetitivo, cada día pateamos a uno de nuestros demonios
Algunas veces les ganamos otras salimos mal parados, pero heos de seguir en la brecha, ellos no descansan.

Muakkkkkkkk

Vanidoso dijo...

"Juguetes Perdidos", por supuesto, un auténtico himno de "Luzbelito", álbum dedicado e inspirado en el más supremo de los demonios.

Un abrazo.