22 de enero de 2009

Sueño Nº 8

En la televisión están repitiendo una imagen. Es un contenedor de madera que acaba de ser descargado. El contenedor está cubierto con una lámina de plástico negro, como de bolsas de basura. Segundos después la máquina empieza a funcionar: es un eje largo como el contenedor, con varias cuchillas giratorias a una distancia de apenas unos centímetros entre una y otra. La máquina ya está encima del contenedor y empieza el corte. La televisión repite esa imagen, pero no el sonido; no se escucha el ruido de las cuchillas rebanando el contenedor, del plástico estrujándose..., tampoco lo que ocurre dentro del contenedor. La televisión no emite el sonido, pero yo lo siento porque estoy muy cerca del contenedor y puedo observar toda la escena. Yo sé que el ruido de las cuchillas es ensordecedor, por eso nadie escucha los gritos. Hasta que la sangre no empiece a derramarse por el suelo nadie se dará cuenta de que el contenedor está lleno de gente. Y hasta que eso ocurra nadie detendrá esa máquina.





Imagen: Dieblutwerke II de Joaquín Ortúzar

11 comentarios:

* SINE DIE * dijo...

Mira el mundo, Diego, observa, mira ésta sociedad...El planeta entero es un container y tus sueños sin voz...demasiado reales.

Besos

Miss Morpheus dijo...

Las repeticiones son reflejo de obsesiones. Cuántas veces miramos a nuestro alredor y nos asombramos al darnos cuenta de que algo tan importante para nosotros, tan evidente y aplastante, pasa desapercibido a los ojos de los demás. Siempre la soledad, el miedo al darnos cuenta de la responsabilidad que recae sobre nuestros hombros y que no podemos compartir con nadie... porque ellos están ciegos y sordos ante nuestras más terribles pesadillas. Y es que no hay nada tan angustioso como ver nuestras manos atadas cuando sabemos que podríamos hacer algo para mejorar las cosas. Saber que no podemos parar la máquina... que solo nos queda la parálisis y esperar el desastre tras esa pantalla del televisor.

Un abrazo.

Yurena Guillén dijo...

Interesante tu sueño. Y como todos los sueños está abierto a cualquier tipo de interpretación. La sociedad actual es, en muchas ocasiones, un basurero lleno de horror y atrocidades que sólo pocos, como tu protagonista, son capaces de percibir. Un abrazo.

Hache dijo...

Pues yo te leo y sólo quiero despertar. Que no es lo mismo que mirar para otro lado, sólo que necesito creer que hay más que simples basureros.

FER dijo...

Vaya, coincidimos ligeramente en la temática, lamentablemente...

Un abrazo

Malvada Bruja del Norte dijo...

Supongo que tu sueño son reminiscencias de estos días de televisión y guerra... Y el no poder hacer nada...sólo sentirnos impotentes.

Mixha dijo...

Excelente relato, entre metafórico, onírico y medio triller, me encantó. Te deja buscando esa caja de Pandora ' en este caso, pleno de multitudeces que se encuentran atrapadas en un contenedor, increíble, besos

simalme dijo...

Hablar sobre lo feo a veces es bello.

Adrianita dijo...

se ha parecido tanto a un sueño que he tenido...pero despierta...
Cariños

Tristancio dijo...

...soñaba el mundo que era un contenedor...
...¿soñaba el mundo que era un contenedor?...

Un abrazo.-

Diego dijo...

Sine: es probable que el sueño fuera símbolo de lo que ocurre en el mundo. Interesante. Un abrazo.

Miss: en cambio, tu análisis se vuelca hacia el interior. "Las repeticiones son reflejo de obsesiones", interesante y útil. "Soledad, responsabilidad, parálisis" son otras de las palabras que mencionas y que me hacen pensar. Un abrazo.

Yurena: si tuviera que titularlo de acuerdo con la interpretación que mencionas, sería: "Homo homini lupus". Un abrazo.

Hache: hay mucho más, no tengo dudas de eso. Un abrazo.

Fer: pero como te dije, tú le has agregado arte. Un abrazo.

Bruja: en realidad el sueño lleva un par de años en el archivo, pero resulta que hace un par de años el mundo no era muy diferente de como es hoy. Un abrazo.

Mixha: es un gusto volver a verte por aquí. Bienvenida otra vez. Un abrazo.

Simalme: si se habla bellamente, que no suele ser mi caso. Un abrazo.

Adriana: mi imaginación de la vigilia no da para tanto. ¿Qué ocurre con tu blog? Un abrazo.

Tristancio: no sé por qué me quedo con una interpretación más intimista. ¿Será que el mundo no me interesa demasiado? Un abrazo.