26 de abril de 2009

Ramón: con la mirada de un niño


Un periodista le pregunta a un niño, hablando de juguetes:
-¿Te gustan los soldaditos?
-Sí -responde el niño.
-¿Y los autitos?
-Sí.
-¿Pero qué es lo que más te gusta?
-La comida.

La anécdota ilustra esa facultad infantil que sabe capturar lo esencial de las cosas, desechando al mismo tiempo toda contingencia, todo estorbo a la razón, todo minúsculo obstáculo a la lucidez. Los mensajes llegan a ellos libres de escombros, de contaminación, de impureza, por eso sus respuestas pueden ser sorprendentes, porque nos revelan nada menos que nuestros excesos.

En España hubo un autor que supo rebelarse a la tiranía de los significados, y su obra más elocuente representa el mejor intento de llevar a las letras la mirada infantil. Ramón Gómez de la Serna -o simplemente "Ramón"- fue ese hombre que jugó con las palabras, que supo recuperar de ellas su máxima pureza, que demostró que la literatura también puede escribirse con grafías infantiles. "¿Cuál es la mujer más antigua? Antígona". "Monomaníaco: mono con manías". Descartes: el que descartó muchas ideas para quedarse sólo con las buenas." "La mano del mar no aprieta, pero ahoga." Así lo formula Ramón y su disposición es como la de aquel niño con el periodista. Las cosas, en primer, lugar, he ahí el arte de Ramón (1) y he ahí el encanto. Llamó "greguería" a su técnica y la definió como la conjunción entre metáfora y humorismo. Fue, sin embargo, mucho más: con la greguería Ramón comprende la realidad bajo el imperio de una sensibilidad primitiva, mágica. Es la sensibilidad de un hombre que, mirando como un niño, alcanzó las profundidades más poéticas y asombrosas de nuestra lengua.

"En el momento de no poder coordinar un ideal hay que lanzarse a lo incordine y se encuentra la belleza de las palabras, y la química de sus combinaciones..."
Ramón Gómez de la Serna





(1) Francisco Ynduráin (2001): "Sobre el arte de Ramón", en Historia y crítica de la literatura española, Barcelon, Crítica, VII pág. 220.

12 comentarios:

Miss Morpheus dijo...

Nunca me gustó la aparente simpleza de las gueguerías. Quizá porque me contaminé hace tiempo y me cuesta ver lo esencial, porque perdí la lucidez y tiendo a complicarme y racionalizar sin permitir que me cale lo absurdo. Quizá debería "formatearme" y tratar de ver el mundo con la simpleza y limpieza con la que la ve un niño, con cierto humor. Todo sería más fácil...

Un abrazo.

Xavier dijo...

Sin duda Diego, la simpleza de la mirada del puer captura la esencia sin esfuerzo. No conocia a este autor, pero ya leere de el. Me deje enamorar hace mucho por las letras de un autor colombiano que se llama: Jairo Anibal Nino. Ha escrito varios textos interesantes del mismo tinte. Recuerdo uno de un pez que salto del agua y viendo a la gente dijo: "como es posible que puedan vivir sin agua." En fin, me agrada que aprecies este tipo de literatura que de tanto valor podria ser a nuestro mundo hoy.

Abrazos!

yurenaguillen dijo...

Conocía levemente las greguerías de De la Serna, aunque no sé demasiado sobre su trabajo.
Supongo que con el tiempo dejamos de ver lo esencial y mientras, más mayores nos hacemos, más complicamos todo a nuestro alrededor.
Mientras escribía el comentario, acabo de recordar El principito de Saint-Exupéry.
Un abrazo grande, Diego.

Mixha dijo...

Justo hace unos tres o cuatro meses atrás leí las gregerías de La Serna, no soy su seguidora pero las encontré muy interesantes. tal vez porque después de él nacieron otros que si moldearon la apalabra a través de sus ojos y su poética. Por ello siento que hizo un gran aporte que permitió el avance en la poesía, viva por él!,
un besote para ti

Malvada Bruja del Norte dijo...

Las greguerías siempre dibujaron en mi rostro una sonrisa...

Bolero dijo...

Te cuento una cosa Diego, yo soy de familia humilde.
Mi abuelo Félix, que no sabía leer las letras manuscristas, sólo sabía leer de imprenta, llevaba siempre en su chaqueta un recorte de periódico.
Ese recorte era de Ramón, de esta forma leí por primera vez una columna de este escritor.
De mayor leí más pero no creas que mucho, tal vez es hora de volver a ellas.
Si vas a mi blog, tendrás una sorpresa lingüistica, gracias por las correcciones
muakkkkkkkkkkkkk

PIER BIONNIVELLS dijo...

No se mucho de este escritor.
Pero has despertado mi curiosidad..
Grande el niño con sus respuestas sinceras.
Hee.
Que estes bien. Un abrazo.

El peregrino dijo...

Leí Cinelandia y me enganchó Gómez de la Serna. Buscaré pronto otra obra suya para leerla.
Saludos.

Hache dijo...

Empecé mi curso de escritura (lo he dejado, ya hablaremos) con un ejercicio sobre las greguerías. Para prepararlo, recurrí a "Ramón" y me gustó ese reencuentro.

Me gustó tu texto. Con la belleza de lo simple y puro.

:-)

moderato_Dos_josef dijo...

Como siempre sabes captar lo interesante, la esencia dentro de la aparente simpelza de un niño es precisamente su soltura y decisión. Por cierto, te agradezco que hayas leído mis relatos presentados a concurso. UN abrazo!

Diego dijo...

Miss: pues sí, esa simpleza es sólo aparente, detrás se esconde una técnica de miedo. No obstante, siempre se ha discutido si el arte de Ramón es o no un juego frívolo, "deshumanizado" como diría Ortega. Un abrazo.

Xavier: intentaré dar con ese autor y leer algo de él. Desde ya te recomiendo a Ramón, sólo déjate llevar por sus greguerías. Un abrazo.

Yurena: yo tampoco conozco su obra completa, pero es que su obra completa es un catálogo de greguerías. Un abrazo.

Mixha: pues sí, su técnica y su visión del arte son precursoras del dadá y del surrealismo en literatura. Ya ves, su importancia no es poca. Un abrazo.

Bruja: por supuesto, estoy seguro de que esa fue siempre su intención. Un abrazo.

Bolero: bonita historia; seguramente, bonito recuerdo para ti. Y gracias por la sorpresa. Un abrazo.

Pier: te lo recomiendo. Un abrazo.

Peregrino: yo sólo me quedaría con algún libro de greguerías. Es que Ramón, aunque diestro en su técnica, no entendió muy bien el concepto de novela o de narrativa. Es su punto débil, por eso prefiero disfrutar de lo que sí hizo bien. Un abrazo.

Hache: me alegro de tu vuelta, hacía mucho que no te leía. Un abrazo.

Moderato: de nada, espero que tengas mucha suerte y ganes. Un abrazo.

fire dijo...

lo conoci de oidas....
que bueno fue conocer mmas sobre él...¡¡
un abrazo diego...